El Tottenham y el United animan la Premier.

Hoy pudo acabar todo, pero no fue así. Un fin de semana que podía dar por finalizada cualquier tipo de pelea por la Premier League y por la pelea que hay por la cuarta plaza. Un doble duelo mortífero, los dos aspirantes a la última plaza de acceso a la Champions League se enfrentaban a los dos candidatos a ser campeones de Inglaterra. El Manchester United jugaba fuera de casa pero en su misma ciudad, ante el Manchester City, quizás en el derbi más igualado de los últimos años. En Londres también olía a derbi entre Tottenham Hotspur y Chelsea. Sendas victorias de Chelsea y Manchester City dejaban la liga más o menos definida, afortunadamente para los aficionados al fútbol ocurrió todo lo contrario y esta Premier se va a hacer más larga.
Sábado 17 de abril, llega el “Día D” para el Manchester United, se juegan la liga en Eastlands ante el Manchester City. Empazaba a la una menos cuarto hora local, eso sí, no era la única batalla que debían ganar. Todos los aficionados del Manchester United se convirtieron en miembros del Yid Army (grupo de aficionados del Tottenham Hotspur) esa misma tarde. Lo primero es lo primero, Ferguson tenía que resolver un partido muy complicado, en la ida el Manchester City estuvo muy cerca de impedir la victoria del United si no fuera por el famoso tiempo de descuento de Martin Atkinson, hoy, el mismo árbitro se encargaría de dirigir el derbi de Manchester.
Ferguson le dio una gran oportunidad a Darron Gibson pero el irlandés no tuvo el partido más cómodo de su carrera y su actuación fue poco más que discreta. El United vivió de contundencia defensiva, Jonny Evans y Nemanja Vidic consiguieron que la dupla atacante formada por Tévez y Adebayor no fuera efectiva ante Van der Sar. Evra y Gary Neville tuvieron un día algo complicado, Roberto Mancini contó con Craig Bellamy y Adam Johnson en las bandas y fueron las vías más aprovechables para los locales. El encuentro fue muy disputado, ambos equipos crearon más o menos el mismo número de oportunidades, cualquiera podía llevarse el partido. Los dos técnicos sabían la importancia que tenía el partido, no sólo por el significado que tenían los tres puntos de la victoria, sino porque el derbi de Manchester es algo más que un partido de tres puntos, es una ciudad entera pendiente de un partido de fútbol.
Llegó el descuento, los cambios hechos y Martin Atkinson decidió evitar polémicas y se limitó a añadir 3 minutos. Después de 90 minutos, nadie había conseguido adelantarse, pero al final lo consiguió el más sabio y veterano. No lo digo por Ferguson, aunque es cierto que la suerte que tiene con los goles en el descuento es algo más que impactante (Owen ya fue protagonista en el partido de Old Trafford), lo digo por Paul Scholes, 35 años ya y 101 goles anotados en la Premier. Desde 1994 lleva luchando por el Manchester United y hoy volvió a ser definitivo en el resultado final. Los Diablos Rojos de Manchester ganaron la batalla a falta de 20 segundos para el final, épico.
La primera batalla fue todo un éxito para Ferguson, ahora tocaba luchar una batalla delante del televisor (aunque es muy probable que Ferguson se fuera a jugar al golf). Esa misma tarde todo Londres sabía qué había pasado horas antes en Manchester. El Chelsea salió al campo sabiendo que una derrota podía significar que el United se pusiera a un solo punto. El Tottenham salió pensando que la derrota del Manchester City les daba una oportunidad de oro para poder recuperar el cuarto puesto por el que tanto tiempo llevan peleando. El panorama es muy favorable a los Spurs, Carlo Ancelotti tenía por delante una final.
Gareth Bale empezó el partido como un rayo, vamos, como siempre. El joven galés está jugando con Assou-Ekotto por detrás pero igualmente es un auténtico espectáculo verle recorrer la banda izquierda. Este jugador ahora mismo vale una fortuna y si alguien le piensa tocar este verano que saquen la cartera porque Harry Redknapp es consciente de lo que tiene. El Tottenham comenzó el partido dominando y acercándose al área del Chelsea con mucha frecuencia, precisamente insistieron tanto que les llegó la fortuna. Pavlyuchenko consiguió provocar un penalti tras una mano de John Terry, tarjeta amarilla para el central y Defoe no falló desde los once metros. El gol se cantó en medio White Hart Lane y media ciudad de Manchester.
El Chelsea se encendió con el gol pero el Tottenham no se dejó intimidar por el juego de los Blues. Al final de la primera mitad apareció nuevamente Gareth Bale merendándose a Paulo Ferreira y tirando con su pierna derecha batiendo a Cech. El galés es un fenómeno en la banda izquierda, y si encima define con la derecha pues poco más se puede decir, bienvenidos al espectáculo de Gareth Bale. La reacción del Chelsea fue inmediata, Zhirkov replicó a Bale y subió por su banda, su centró lo empalmó de volea Lampard pero Gomes sigue haciendo los increíbles paradones que le salvaron a los Spurs el miércoles tras la vuelta de Van Persie.
El Chelsea se va al descanso viendo como el partido está muy en contra y el Manchester United a un solo punto. Ancelotti hizo sonar las alarmas utilizando los últimos cambios que tenía en el descanso, Mikel había salido por Ballack durante la primera mitad y eso dejaba dos últimos para todo el partido. Así le fue, Drogba se lesionó y se vio obligado a tener que recuperarse mágicamente nada más empezar la segunda mitad. Seguía el duelo entre dos equipos puramente ingleses que no daban tregua hasta que John Terry se hartó de que Gareth Bale hiciera de la banda derecha del Chelsea la calle más rápida de toda la ciudad de Londres. El capitán del Chelsea cometió falta y Phil Dowd le mandó a la calle con la segunda amarilla. Mientras tanto, en Manchester había un poco de todo, algunos gritaban por alegría al ver que el Chelsea perdía a Terry y probablemente el partido y otros le gritaban a Terry defendiendo a Wayne Bridge, una situación curiosa.
El Chelsea reaccionó, pero demasiado tarde, precisamente en el minuto 92, igual que el Manchester United. Eso sí, el Tottenham tenía la ventaja y dejó que acabara el partido. Recapitulemos, después de un día loco en Inglaterra, la clasificación queda así. El Chelsea sigue líder superando por un punto al United, ambos con 35 partidos. Con 71 puntos está el Arsenal pero tiene que jugar el partido ante el Wigan este fin de semana, si gana, se coloca a tres de la cabeza. En la lucha por el cuarto puesto se han quedado solos Tottenham Hotspur y Manchester City. Ahora el cuarto clasificado es el Tottenham Hotspur con dos puntos más que los Sky Blues. Señoras y señores, damas y caballeros, si les ha parecido mucho, la semana que viene el Tottenham visita Old Trafford, el Manchester City se va al Emirates y el Chelsea recibe al Stoke City de Rory Delap sin Terry.
[...] Etiquetas: Chelsea, Manchester City, Manchester United, Tottenham Hotspur 0 [...]